La última normativa en los que se desarrollan los principios de inclusión y
se regula la organización de la respuesta educativa para la inclusión del
alumnado y que como orientadores educativos debemos conocer son los siguientes:
DECRETO
104/2018, de 27 de julio, del Consell, por el que
se desarrollan los principios de equidad y de inclusión en el sistema educativo valenciano. [2018/7822]
ORDEN
20/2019, de 30 de abril, de la Conselleria de Educación,
Investigación, Cultura y Deporte, por la cual se
regula la organización de la respuesta educativa para la inclusión del alumnado en los centros
docentes sostenidos con fondos públicos del sistema educativo
valenciano. [2019/4442]
Aparte
de conocer esta normativa, es nuestra labor informar al resto del equipo
docente de nuestro centro para que se familiaricen con ella y se lleven a cabo
las nuevas medidas establecidas en la legislación. Además, debemos
plantearnos diferentes cuestiones:
¿Qué es y que implica la educación inclusiva?
La
inclusión educativa implica incluir a todo el alumnado en el aula ordinaria,
haciendo participes a cada uno de ellos en las actividades del centro y del
aula. La inclusión reduce o elimina la exclusión, las barreras de aprendizaje y
participación y la discriminación. Además la educación inclusiva debe fomentar
el máximo desarrollo de todo el alumnado, garantizar la igualdad de
oportunidades y posibilitar el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Según la
3º edición del Index for Inclusion (2011) hay tres dimensiones de cultura
inclusiva: la creación de culturas inclusivas, la elaboración de políticas
inclusivas y el desarrollo de prácticas inclusivas.
¿Qué tipo de modalidades de
escolarización existen en nuestro sistema educativo actual?
Centro ordinario: la mayoría del
alumnado está escolarizado en esta modalidad. El modelo inclusivo consiste en
intentar escolarizar a todos los alumnos siempre que sea posible, incluidos los
que tienen necesidades educativas especiales derivadas de discapacidades graves
o severas, deben escolarizarse en centros educativos ordinarios y, de manera
excepcional, en centros de educación especial.
Escolarización combinada en centro
ordinario y centro de educación especial. Esta escolarización está destinada a
estudiantes con necesidades educativas especiales que pueden estar
escolarizados en centros ordinarios pero requieren ciertos recursos que en el
centro ordinario no están disponibles. Por ello, este alumnado acudirá algunos
días al centro de Educación Especial para beneficiarse de sus recursos
materiales o personales.
Centro ordinario con Unidad
Específica de Educación Especial. Este tipo de escolarización permite al
alumnado trabajar parte de la jornada escolar en el aula ordinaria (grupo de
referencia) y también trabajar en un aula específica en la que el alumno se
beneficia de recursos especializados tanto humanos como personales, para
potenciar la participación y el aprendizaje. Para este tipo de escolarización
se requiere un informe sociopsicopedagógico en el que se que justifique esta
modalidad es más beneficiosa que la escolarización ordinaria. De manera más concreta,
podemos definir las aulas específicas como aulas integradas en un
centro ordinario que atienden alumnado con necesidades educativas específicas,
principalmente alumnado con TEA, ya que principalmente trabajan la comunicación
y el lenguaje. Estas aulas tienen una ratio de 8 alumnos y con el decreto de
inclusión se pretende que estos estudiantes estén incluidos en el aula
ordinaria un mínimo del 10% de su escolarización, de esta manera tendrán
un grupo de referencia y estarán más
incluidos en el centro. Todos estos alumnos requieren previo informe
sociopsicopedagógico para escolarizarse en esta modalidad.
Centro Específico de Educación
Educativa: los alumnos que presentes necesidades educativas especiales graves
se escolarizarán en estos centros siempre que las medidas de atención a la
diversidad aplicadas en los centros ordinarios hayan sido insuficientes. Para
escolarizarlos en estos centros se necesita previo informe que los justifique.
¿Qué son las barreras de aprendizaje
y participación?
El nuevo decreto de inclusión hace uso
del concepto barreras de aprendizaje y participación, lo cual implica un modelo
social respecto de las dificultades de aprendizaje y a la discapacidad, es
decir, con este concepto se pretende hacer hincapié en el entorno y el contexto
del alumno en lugar de en las necesidades del alumno. El objetivo de la
introducción de estas barreras en la educación supone eliminar las etiquetas
que se les aplica al alumnado con necesidades educativas especiales.
¿Todos los centros están preparados
para la inclusión educativa?
La escuela ha cambiado y ha
evolucionado dejando atrás la
separación, exclusión e integración, pero lo cierto es
que en este momento los centros educativos no están preparados para la
inclusión en su totalidad. Aunque cada vez el alumnado que presenta barreras
está más incluido y existe más aceptación y normalización en la sociedad,
todavía se debe luchar para que se lleve a cabo una inclusión educativa en su
totalidad. La escuela debe estar preparada para recibir y fomentar el máximo
desarrollo de cada alumno, potenciando sus fortalezas y reduciendo las barreras,
así como eliminar definitivamente la discriminación y la exclusión.